Comprar una PS5 de segunda mano: 10 cosas que revisar antes de pagar

12 de octubre de 2026 · Doctor Voltio Madrid
Vemos muchas PS5 recién compradas de segunda mano, y casi siempre por el mismo motivo: nadie la probó más de cinco minutos. El fallo más caro de una PS5 usada es el apagado por temperatura, y solo aparece después de un rato de carga — nunca en el menú.
Aquí tienes qué comprobar en persona, qué preguntar al vendedor y por qué el mantenimiento térmico de una consola de 2020 no es un extra: es parte del precio real de la compra.
Empieza por entender qué estás comprando
Prácticamente todas las PS5 del mercado de segunda mano son de 2020 o 2021. Eso son cuatro o cinco años de polvo compactado en el disipador y el metal líquido original de la APU muy desgastado. No significa que estén mal: significa que les toca mantenimiento, y eso hay que contarlo en el presupuesto antes de negociar el precio.
Las diez comprobaciones
- 01
Pídela encendida con un juego exigente, 20 minutos
Esta es la prueba que descarta más problemas y la que casi nadie hace. No vale verla en el menú: el menú no calienta nada. Pide un juego pesado y déjalo corriendo veinte minutos mientras hablas del precio. Si se apaga, acabas de ahorrarte el dinero entero.
- 02
Escucha el ventilador y toca la salida de aire
Después de esos veinte minutos, acerca la mano a la salida trasera. Templado es normal; muy caliente no. Y fíjate en el ruido: un zumbido metálico o un chirrido continuo apuntan al rodamiento del ventilador, no a suciedad.
- 03
Prueba el lector con un disco que lleves tú
Lleva un disco propio, no te fíes del que tenga él. Comprueba que lo acepta sin ruido raro, que lo lee y que lo expulsa bien. El lector es una de las reparaciones más caras de la consola.
- 04
Mira el puerto HDMI con una linterna
Los pines deben estar rectos y el conector firme. Mueve el cable con cuidado mientras hay imagen: si parpadea o se corta, el puerto está dañado. Y comprueba que da imagen en 4K, no solo que enciende.
- 05
Deja los dos mandos quietos sobre la mesa
Treinta segundos sin tocarlos, en un menú. Si el cursor se mueve o la cámara gira, hay drift. Pruébalos los dos: es habitual que el principal esté bien y el segundo esté gastado.
- 06
Comprueba el modelo y el almacenamiento real
En Ajustes → Sistema → Información de la consola tienes el modelo exacto. CFI-10xx, 11xx y 12xx son la original con 825 GB (unos 667 GB utilizables). CFI-20xx es la Slim con 1 TB. CFI-7xxx es la Pro con 2 TB. Si te la venden como Slim y es una CFI-11xx, no es lo que te están diciendo.
- 07
Pregunta si se ha abierto alguna vez
Y mira los tornillos de las tapas y de la base: si están marcados o les falta el precinto, se ha abierto. No es necesariamente malo —puede ser un mantenimiento bien hecho— pero quieres saberlo y quieres que te lo cuenten antes de preguntar.
- 08
Pide que desvincule su cuenta delante de ti
En Ajustes → Usuarios y cuentas. Si la consola queda como su consola principal, tú te quedas con un problema. Que cierre sesión y haga un restablecimiento de fábrica contigo presente.
- 09
Revisa la base y los pies
Golpes en las esquinas o la carcasa desalineada indican caídas. Una PS5 que se ha caído puede tener el disipador desplazado o conectores internos tocados sin que se note hasta que la aprietas con un juego exigente.
- 10
Pregunta la fecha de compra y si tiene factura
La factura te da fecha real en lugar de «es del año pasado». Y si quedara garantía oficial, tiene valor. Sin factura no es un descarte, pero sí un argumento de precio.
Seis preguntas al vendedor
No son interrogatorio: son las que te dicen cómo ha vivido la consola. Y cómo responde importa tanto como lo que responde.
- · ¿Cuántos años tiene exactamente y tienes factura?
- · ¿Se ha abierto alguna vez para limpiarla o repararla?
- · ¿Se ha apagado sola alguna vez jugando, aunque fuera una?
- · ¿Ha estado en un mueble cerrado o siempre al aire?
- · ¿Hay mascotas o se fuma en casa?
- · ¿Se te ha caído alguna vez?
Señales para levantarte e irte
- · No te deja probarla encendida con un juego el tiempo que pidas.
- · Insiste en entregártela apagada «porque ya la ha preparado».
- · La carcasa está desalineada o hay golpes en las esquinas.
- · Se apaga durante la prueba, aunque te diga que «es la primera vez».
- · Dice que el metal líquido «no hace falta cambiarlo nunca».
- · No quiere cerrar su cuenta delante de ti.